17/4/15

MATADERO

Un incendio provocó el fin de su actividad, dejando sin empleo a cientos de familias y acabando con la vida de dos de sus trabajadores.

No es un lugar atrayente por sus misterios o leyendas como puede serlo un hospital o un caserón, pero no deja de ser un lugar donde ocurrió una desgracia, donde murió alguien, y cuyos escombros reflejan la magnificencia de la capacidad productiva de la empresa a la que pertenece/cía.

A la izquierda: lo que fueron establos. A la derecha, lo que queda del matadero.

Lo primero que encuentras al llegar a la entrada es ésta tapiada con ladrillo.

Ha sido devastada por los amigos de lo ageno, chatarreros y vándalos. Además de los escombros de la edificación, en la parte delantera se han tirado basuras (que van desde la basura que genera un hogar, a sacos de ropa y zapatillas, etc.).




La principal causa del mal estado de la construcción se debe a la búsqueda y extracción de vigas, azulejos y demás materiales que puedan tener un segundo uso o venderse.

Algunos tramos de fachada han sido presa del vandalismo gratuíto

Una de las vigas cortadas

Interior de la primera planta

Lo que queda de la fachada trasera
Los muros han desaparecido para facilitar la extracción de los materiales

Las paredes cubren el suelo de la periferia de la primera planta
Por los alrededores del edificio principal se encuentran, sin techo y con grandes grietas en las paredes, los antiguos establos donde mantenían a los animales para el engorde (usados como almacenes desde varios años antes al incendio)




Los grafitis, aunque por lo general quitan mucho encanto a las ruinas, no dejan de dar animación al entorno.



  
Los  suelos se encuentran en optimo estado para caminar por la segunda planta, a pesar de los cascotes que los recubren.

La única escalera por la que se puede subir al resto de plantas.

Primera planta. Agujeros como este se reparten por toda la planta principal, permitiendo ver el sótano.

Primera planta. Algunas tejas se desprenden. No obstante, no parece haber peligro (AL MENOS CUANDO YO LO RECORRÍ) al caminar por la planta superior.

Entre la puerta de entrada al recinto y la fábrica en sí, hay una garita con escaso mobiliario y un servicio. Las paredes, agujereadas para sacar las tuberías, dan un aspecto de desolación al panorama.

Es lo que en mejor estado se conserva en lo que a techo y paredes se refiere.

Interior de la garita. Se observa por dónde han extraído los sables y tuberías.

Un mueble mesa.

Servicio. Totalmente destrozado.

OTRAS FOTOGRAFÍAS DEL LUGAR:

Detalle de la fallada trasera.

Lo que queda de la fachada trasera.

El sótano o planta baja

Fachada Este

Fachada Este y frontal

Pozo

Había un sofá calcinado en el interior del pozo


Puerta de una de las cámaras frigoríficas de la fábrica

Con tanta desolación, fue agradable encontrarse una pieza de LEGO perdida entre los cascotes



Uno de los tantos muebles que se encontraban olvidados entre el edificio principal y los establos/almacenes.
Me hubiese gustado descubrir este lugar mucho antes, por allá cuando aún solo se podía pasar de una estancia a otra atravesando una puerta, o cuando quedaba en pie algún tabique interior, y no ahora, que sólo se puede adivinar lo que un día había en cada rincón.

A pesar de no ser un lugar lúgubre, fue una visita cargada de nostalgia por el silencio que lo ocupaba todo, por los vehículos que circulaban por la carretera colindante, sin percatarse de nuestra presencia, por la vida que tuvieron las instalaciones y que a día de hoy nada de aquello existe.

Ya no huele a carne, no se oyen voces ni se ven personas bajo sus techos... ya no queda nada de lo que un día fue un lugar de trabajo; el lugar donde dos personas encontrarían la muerte en un fatal incendio. Hoy ya no queda ceniza, así como vida entre los escasos muros.

16/4/15

MONUMENTO A LOS OJOS

El Monumento A Los Ojos fue obra de Federico Díaz Falcón, en los años 70. Para ello, contó con la ayuda de Ángel López Fernández, al cual iba encargando dos o tres azulejos siempre que le visitaba en Talavera de la Reina, para posteriormente fijarlos en los arcos que componen la construcción.
Los ojos recogen refranes, personas, lugares y personajes conocidos, como Dalí, Cervantes, las Pirámides de Egipto, Heidi o Pelé.


Según los vecinos de la localidad donde de encuentra, el monumento está "abandonado" por parte del ayuntamiento. Hace unos años, empezaron los primeros pasos de un proyecto para instalar un parque o paseo en sus alrededores, pero se paralizó.


Una de las cosas que más me han llamado la atención al contemplarlo, es la ausencia total de grafitis. No obstante, el vandalismo ha llevado a destrozar los ojos de los azulejos situados en la parte baja del monumento.






La parte de atrás del monumento también tiene más azulejos (los cuales tampoco se han librado de ser "picados", aunque muchos menos de los que lo están en la parte posterior). Por desgracia, han robado los superiores del arco derecho.


Por lo demás, es un monumento fantástico. Yo me esperaba otra cosa cuando me informé acerca de él, pero no me decepcionó para nada lo que encontré.

He querido reservar muchos de los grandiosos detalles que posee para aquellos que decidan ir a visitarlo, y para animar a los que no lo tengan muy claro. La visita es breve, ya que no es demasiado grande, pero merece la pena acercarse y leer los mensajes "encriptados" sobre el gran órgano que es la vista.